Un estado de confinamiento prolongado, como el que experimenta gran parte de la población mexicana, favorece el aumento de casos de depresión, ansiedad, estrés e insomnio; sin embargo, el consumo de algunos alimentos como la leche y sus derivados pueden ayudar a mejorar el estado de ánimo y prevenir la depresión, de acuerdo a especialistas.

El presidente de la Asociación Psiquiátrica Mexicana, Bernardo Ng Solís, señaló que entre el 45 y 50% de los mexicanos en confinamiento voluntario podrían manifestar apatía, miedo, ansiedad, agresividad e incredulidad durante el confinamiento, en lo que describió como el síndrome de la cuarentena.

En tanto, la Secretaría de Gobernación señaló a inicios de este mes que los casos de depresión y violencia

intrafamiliar han aumentado hasta en cien por ciento en algunas entidades.
Ante el impacto emocional ocasionado por las condiciones de confinamiento que experimenta la población, especialistas en nutrición destacan la importancia de no descuidar el consumo de algunos alimentos que son auxiliares para mejorar el estado de ánimo y prevenir la depresión, como los que son ricos en proteínas como los lácteos bajos en grasa, pescado, atún, pavo y vegetales de hoja verde.

La Médico especialista en Nutrición Clínica, Julia Salinas Duker, señaló que todos los alimentos que consumimos tienen un efecto en nuestro cuerpo y van a ayudar a liberar neurotransmisores que se reflejan completamente en nuestro estado de ánimo.

Alertó que, al modificar negativamente nuestros hábitos durante el confinamiento, no sólo corremos el riesgo de manifestar rasgos depresivos, sino que nos volveremos más propensos a infecciones como la del Covid-19.

Respecto a los alimentos que no debemos descuidar durante el aislamiento voluntario, y que son útiles para tener un estado de ánimo saludable se encuentran los que son ricos en antioxidantes como zanahorias, moras, fresas, brócoli, jitomate, vegetales color verde oscuro como las espinacas, pues contienen vitamina B12 y ácido fólico, que disminuyen el riesgo de depresión, así como los lácteos, que ayudan directamente a la producción de neurotransmisores por contener triptófano, “por ejemplo, el clásico remedio de las abuelitas que te daban un vasito de leche con miel para dormir, pues ya se demostró que la leche es rica en esta sustancia relajante” comentó la experta.

También alimentos ricos en selenio, como el trigo, los cereales de grano entero como la avena. Leguminosas como los chícharos, garbanzos y frijoles, ricos en minerales.
Particularmente, en el caso de los lácteos, indicó que “un estudio publicado en la revista Social Psychiatry and Psychiatric Epidemiology que realizaron en Japón a hombres y mujeres de 19 a 83 años, demostró que una dieta rica en lácteos bajos en grasa disminuye hasta en un 30 por ciento las posibilidades de presentar síntomas depresivos”.

Por ello, recomendó consumir tres porciones diarias de lácteos bajos en grasa, como la leche o el queso cottage “que nos van a ayudar a darnos un sentimiento de paz y bienestar porque tienen vitaminas A y B, probióticos, minerales como el calcio, el fósforo y proteína que nos ayudan a mantenernos activos y con una buena masa muscular.
“Estamos viendo la tendencia de empezar a comer por estrés y ansiedad, y no precisamente alimentos de calidad adecuada, además de que disminuimos nuestra actividad física, tenemos desfase de horarios, falta de sueño y estrés y cuando tengamos la posibilidad de volver a salir de casa estaremos más propensos a la infección que antes de entrar a la cuarentena”, comentó.

La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) estima que el consumo anual de leche en México asciende a 122 litros per cápita, de los 188 que recomienda la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).