El extremo francés Kingsley Coman pasó a la historia del futbol europeo al marcar el gol que le dio el sexto título de la Champions League al Bayern Múnich en la final de Lisboa ante el París Saint-Germain, club que lo vio nacer como futbolista profesional y que se desprendió de él 2014.

Coman se formó en las fuerzas inferiores de los parisinos, llegando al primer equipo en el 2013 sin gozar de minutos como titular, para ser vendido a la Juventus de Turín un año después a cambio de 750 mil euros, con el conjunto italiano permaneció hasta 2017 hasta que partió con rumbo a Alemania.

Los bávaros lo adquirieron con 21 años a cambio de 20 millones de euros, siendo una de las jóvenes promesas del futbol francés y hoy con 25 años, puede presumir de haberlo ganado todo con el Bayern Múnich y siendo el autor del tanto de la victoria en una UEFA Champions League.

Kingsley aprovechó este domingo un centro desde el costado derecho de Joshua Kimmich, apareciendo sólo a segundo poste, para rematar con un potente testarazo cruzado que dejó sin oportunidad al guardameta costarricense Keylor Navas a los 59 minutos del duelo.

El contraste entre lo que el PSG pagó por Kylian Mbappé y el brasileño Neymar (400 millones de euros) contrasta en gran medida con la cifra por la cual vendieron al hombre que hoy les arrebató la Champions League con un gol de cabeza en Portugal.