El Grupo Parlamentario del PRI, que coordina el diputado René Juárez Cisneros, calificó de inaceptable cualquier intento de minimizar la violencia contra las mujeres durante la crisis sanitaria del Covid-19.

“Esas aseveraciones desacreditan el incremento documentado por los diversos órdenes de gobierno, incluido el Federal, de los dolorosos episodios que viven las mujeres, las niñas y familias mexicanas”, sostuvo la bancada.

A través de un comunicado, subrayó que resulta preocupante la falta de sensibilidad y de información de cualquier autoridad frente a las cifras oficiales sobre el aumento de la violencia de género en el confinamiento.

“Hace unas semanas se informó que la violencia intrafamiliar presentaba incrementos entre el 30 y el 100% de llamadas de auxilio en todo el país. De igual forma, se reportó que durante el periodo del 28 de febrero al 13 de abril se habían registrado 367 feminicidios. En este y otros temas, no hay espacio para la especulación, se requieren acciones oportunas y contundentes”, externó.

La bancada del PRI exigió respeto para todas y cada una de las víctimas de la violencia machista en todo el país. “La familia mexicana tiene muchas fortalezas; sin embargo, rechazamos que se utilice a ‘la fraternidad familiar’ como una justificación para la omisión o negligencia institucional”.

“La emergencia nacional por el avance del Covid-19 en todo el territorio no puede ser una excusa para dejar atrás otros problemas que padece y padecía nuestro país. Claramente vemos que la violencia machista puede causar más muertes que el coronavirus”, expresó.

“Las y los diputados del PRI urgimos a las autoridades correspondientes a presentar una actualización de los datos sobre las llamadas de auxilio, carpetas de investigación abiertas, atención en refugios y asesinatos que se han cometido como consecuencia de la violencia de género que viven millones de mujeres y niñas”, manifestaron.

La fracción priista exigió que ninguna víctima quede sin atención institucional, y anunció que en próximos días presentará iniciativas para evitar que en situaciones de emergencia las mujeres queden en el desamparo por parte de las instituciones responsables de combatir la violencia de género.

“Antes del estallido de la emergencia de salud, miles de mexicanas exigían en las calles una respuesta institucional a la demanda de justicia y cero impunidad. En aquel momento no fueron escuchadas; hoy nuevamente reciben una negativa de las autoridades para reconocer la magnitud del problema y comenzar a cambiar de estrategia, pues claramente ésta no está funcionando”, finalizó.